Muestra cuenta con 85 trabajos de la pintora
Tarsila do Amaral fue una mujer de vanguardia. No dudó en divorciarse de su primer marido, que no aceptaba su desarrollo artístico, viajóa París para perfeccionarla técnica en pintura y se convirtió, junto a Oswald de Andrade, Menotti Del Pichia, Anita Malfatti, entre otros, en uno de los íconos del movimiento Modernista en Brasil. Por muchas razones, hoy ella es una de las artistas brasileñas másrecordadas por el público, que podrá rever, hasta el día 29 de abril, parte de su obra en la exposición “Tarsila do Amaral – PercursoAfetivo” (Recorrido Afectivo), enexhibiciónen el Centro Cultural Banco do Brasil.
Entre las 85 obras que componenla muestra, faltan algunas pinturas significativas de la carrera de la artista, como “Abaporu” y “A Negra”, que no se han podido prestar por los respectivos dueños –el coleccionador argentino Eduardo Constantiniyel Museo de Arte Contemporánea de São Paulo (MAC). Sin embargo, “Antropofagia”, tela que reúne elementos de los dos trabajos ausentes, y “Morro da Favela”, “Estrada de Ferro Central do Brasil” y “Carnaval em Madureira”, pintadas en el año en que Tarsilallegó a Río de Janeiro, expresan claramente el estilo innovador de la artista. La exposición –la primera en la capital fluminense desde 1969– tiene como hilo conductor el diario de viajes que la pintora hizo consuentonces marido, el escritor Oswald de Andrade, yenseña diversas fases de su carrera, entre ellas Antropofagia y Pau-brasil.
Conocida por la belleza, exuberancia e inteligencia, Tarsila do Amaral tuvo una vida de glorias profesionales, pero grandes reveses personales. Después de que la abandonaseOswald de Andrade, quien se enamoró de la revolucionaria PatríciaGalvão, la Pagu, la pintora sufre conla Crisis de 29 y pierde gran parte de su fortuna. En 1949, Tarsila pierde su única nieta, Beatriz, y, en 1966, la única hija, Dulce, se muere. Apesar de todo el sufrimiento, Tarsilalogró inmortalizar su obra bajo una señal de vivacidad, y es ese legado que la sobrinanieta, Tarsilinha do Amaral, y Antonio Carlos Abdalla rescatan en “Tarsila do Amaral – PercursoAfetivo”.
Servicio
Tarsila do Amaral – PercursoAfetivo
Curadores: Tarsilinha do Amaral y Antonio Carlos Abdalla
Lugar: Centro Cultural Banco do Brasil (RuaPrimeiro de Março, 66 - Centro)
Fecha: hasta el 29 de abril
Entrada gratis
Entre las 85 obras que componenla muestra, faltan algunas pinturas significativas de la carrera de la artista, como “Abaporu” y “A Negra”, que no se han podido prestar por los respectivos dueños –el coleccionador argentino Eduardo Constantiniyel Museo de Arte Contemporánea de São Paulo (MAC). Sin embargo, “Antropofagia”, tela que reúne elementos de los dos trabajos ausentes, y “Morro da Favela”, “Estrada de Ferro Central do Brasil” y “Carnaval em Madureira”, pintadas en el año en que Tarsilallegó a Río de Janeiro, expresan claramente el estilo innovador de la artista. La exposición –la primera en la capital fluminense desde 1969– tiene como hilo conductor el diario de viajes que la pintora hizo consuentonces marido, el escritor Oswald de Andrade, yenseña diversas fases de su carrera, entre ellas Antropofagia y Pau-brasil.
Conocida por la belleza, exuberancia e inteligencia, Tarsila do Amaral tuvo una vida de glorias profesionales, pero grandes reveses personales. Después de que la abandonaseOswald de Andrade, quien se enamoró de la revolucionaria PatríciaGalvão, la Pagu, la pintora sufre conla Crisis de 29 y pierde gran parte de su fortuna. En 1949, Tarsila pierde su única nieta, Beatriz, y, en 1966, la única hija, Dulce, se muere. Apesar de todo el sufrimiento, Tarsilalogró inmortalizar su obra bajo una señal de vivacidad, y es ese legado que la sobrinanieta, Tarsilinha do Amaral, y Antonio Carlos Abdalla rescatan en “Tarsila do Amaral – PercursoAfetivo”.
Servicio
Tarsila do Amaral – PercursoAfetivo
Curadores: Tarsilinha do Amaral y Antonio Carlos Abdalla
Lugar: Centro Cultural Banco do Brasil (RuaPrimeiro de Março, 66 - Centro)
Fecha: hasta el 29 de abril
Entrada gratis



